El pequeño Tim

Este es un cuento simbólico, fruto del diálogo con mi niño interior….dedicado a todos los que alguna vez se preguntaron si los sueños son eternos…..

Hubo una vez una vetusta caja de madera donde soñaban los recuerdos. Tim, una pequeña y escuálida marioneta, vivía dentro de ella, en una  esquina, agazapado, casi dormido, siempre soñando. Soñaba, que sus patitas eran capaz de dar grandes zancadas y cruzar un bosque lleno de enebros. Soñaba, que sus cuerdas, las que sostenían su cuerpo, eran transformadas en viento mágico cuyo olor le hacia recorrer gritando y cantando senderos desconocidos; soñaba que era capaz de respirar la niebla de una montaña, el musgo fresco que le indicaba el norte, el camino que llevaba hacia sus sueños… Soñaba que era  quien movía las estrellas con sus cuerdas en un firmamento azul.

Una tarde de primavera sintió como una mano deshilachaba sus cuerdas, lo agarraba por las orejitas y lo despertaba:

-¡Eh, que haces!- dijo mientras abría un ojito y cerraba el otro- pero la mano siguió elevándolo por la caja hasta que lo sacó de ella….

-¡Será cafre!- bostezó desperezándose…- Con lo agustito que estaba yo aquí dentro. Tim se colocó sentado en la palma de la mano del “usurpador de sueños” que lo llevó hasta una mesa blanca y enorme donde lo sentó.

– Eh, ten cuidado con mi cabezota y mis cuerdas, chaval, ¡ que me vas a destrozar!

– A ver,- dijo el usurpador… ¿.porqué no me cuenta un poco a quien perteneces y la vida que tu amo te ha dado?

– Pero vamos a ver…¿tú a mí de qué me conoces?… Será garrulo… ¿Mi amo? Ah, te refieres a mi cuidador…Bueno, vale, ya que me has despertado y no tengo otra cosa que hacer te lo contaré, pero cuando termine me vuelves a meter en la caja, que es donde llevo no se cuanto tiempo y estoy feliz como una lombriz.-

– Mira, mi antiguo amo era un chaval muy pero que muy divertido. Le gustaba salir por las noches, disfrutar de sus amigos, lo que más le interesaba era una buena conversación. Era muy sentimental, ¿sabes? Yo pasé a su s manos después de pertenece durante muchos años a un viejo juguetero que me tenía amontonado con otros objetos. Cuando mí amo me encontró, me compró y  colocó en una estantería de su cuarto donde disfrutaba de la amistad de un viejo trompo y soldadito de plomo, un poco viejo y testarudo, la verdad.-

– Pero un día- prosiguió contando con la voz susurrante,- apareció con una caja muy grande; una tarde mi amo me dijo que se marchaba muy lejos y que me llevaba consigo, que tenia que entrar en la caja…A mí casi me da un soponcio. Tengo claustrofobia, recuerdo que una vez me llevé más de cincuenta años dentro de una caja de hojalata que había tenido bombones…Fue un suplicio.

– Pero mi amo me dijo que la caja era mágica, y que una vez dentro me dormiría y no dejaría de soñar…..Ha sido la mejor experiencia de mi vida: he soñado con libertad, he soñado con placeres inimaginables para un pobre muñeco de madera como yo…Tim lloraba…pero tú ahora has venido a despertarme….¿Cuánto tiempo ha pasado?

– Pues creo que fue ayer por la tarde cuando tu amo te introdujo en esta caja…

– ¿Cómo?, si parece un siglo…… ¿y donde está mi amo?

– Tu amo se ha ido…

– ¿A donde se ha ido?

– Mira, Tim, los humanos un día nos vamos y no regresamos, completamos nuestro círculo en la vida y la abandonamos.

– Entonces…Mi amo ha….

– Si, tu amo se ha marchado para siempre…

Y… ¿En ese lugar a donde se ha marchado se sueña?

– …..No lo sé Tim, no lo sé…

– ¿Quien eres tú, amigo?

– Soy el médico de tu amo, Tim, tu nuevo dueño.

– ¿Porqué no me metes de nuevo en la cajita y me dejas que sueñe con praderas y bosques, con el viento en mis mejillas? …

– Porque tu antiguo dueño dejo esta nota:

“Cuando me vaya, querido doctor, abra la caja que hay en el armario de mi habitación, dentro verá un pequeño muñequito de madera, se llama Tim, sáquelo, córtele las cuerdas y llévelo a un bosque donde las mariposas y las amapolas se encarguen de hacerlo feliz….”

Y Tim vivió durante su eternidad rodeado de hierba, de musgo, de chopos y fresnos, pero nunca olvidó s u antiguo amo, preguntándose constantemente porque los humanos no pueden soñar eternamente…como hacía él.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s