Perdido en el sendero, no encontraba la salida, lloraba desesperado porque el miedo se había apoderado de su corazón, es miedo que inhabilita el resto de las emociones. Pensó en los momentos de su vida en que al igual que hoy, andaba perdido y sin rumbo, tantas veces pasando por momentos decisivos. De repente, la esperanza llegó desde el corazón a su cabeza, desde el cerebro a sus ojos, y como por arte de magia, el sendero se despejó y vio el camino de baldosas, el huerto, el olor a primavera fresca.

Solo era cuestión de actitud: si bloqueas al miedo, convences a la esperanza

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s